miércoles, 25 de noviembre de 2020

El Chantre de Calahorra parte 3

 
 

El Chantre de Calahorra parte 3

Una hora después, Teodoro y Teófilo regresan de beber unos buenos tragos de leche con pan, gracias a las monedas que les dio D. Pascual.  Observan una enriquecedora y apetecible estampa, unos muchachos al acecho de unos Gansos, que gracias a la niebla les van a pillar por sorpresa,
.- Que tiempos aquellos en los que yo podía cazar como ellos -le comenta, medio susurrando entre dientes Teófilo a Teodoro.
.- Tú deja que cacen no espantemos la presa, aún no hemos molestado,  vamos por ese camino que se acerca más al pueblo.

Cuanto más se separan del río, más queda atrás la niebla, es perpetua en su lecho.
Les permite observar a lo lejos al Chantre, se encuentra  justo dos pasos antes de entrar por la puerta de San Nicolás.
.- ¡Don Pascual, espere!, -grita Teodoro.
Don Pascual se gira sobre sí mismo saludando con la mano, en ese preciso momento cae estrepitosamente un saco sobre la cabeza de Pascual, el sonido seco acompaña con todo su peso al movimiento violento contra el suelo.
.- Dios santo, .- consigue decir Teófilo mientras Teodoro permanece con la boca abierta.
Teófilo hecha a correr apresuradamente, Teodoro reacciona y le sigue.

Cuando llegan a la altura de Pascual retiran el Saco, el cual se encontraba encima de la cabeza del mismo aplastándola contra el suelo.

.- Despierte Don Pascual, lo agitan violentamente pero no reciben respuesta.

.-¡aaaahhhhh!.- Escuchan a la vuelta de la esquina a una señora gritar. ¡ a mi la guardia, unos vagabundos están atracando a Don Pascual! , grita Doña Paca que al escuchar el golpe seco se ha acercado a la vuelta de la esquina a ver lo que sucedía.

.- ¡No le hemos hecho nada!,  Se defiende Teodoro.

Mala suerte tienen los dos visitantes porque escuchan acercarse a dos jinetes galopando tras la señora Paca.

Paca señala y gesticula con el dedo acusatoriamente hacia ellos.

El instinto de supervivencia, o los nervios, quien sabe por qué, obligan a correr hacia el lado opuesto a Teófilo.
Uno de los jinetes llega y señala con la espada a Teodoro, inmóvil ante los acontecimientos, .-¡Sepárese de ese cuerpo y póngase contra la pared!.
Mientras tanto el otro jinete atraviesa con su espada la espalda de  Teófilo, causándole una muerte rápida y segura, con un movimiento seguro y firme, retira la espada de su espalda de la que brota como de un río se tratara la sangre de Teófilo, el caballero se gira dirigiéndose hacia donde se encuentra su compañero dejando con desprecio el cuerpo abandonado y sin vida tirado en el suelo.

Cuando se acerca a su compañero, este ya se encuentra inspeccionando a Don Pascual.

.- ¡Le han golpeado con saco y se ha roto el cuello en la caída.! .- Le dice un jinete a otro.

Teodoro mira incrédulo la situación, preso del pánico, se ha quedado sin habla.

 




martes, 24 de noviembre de 2020

El Chantre de Calahorra parte 2

 

El Chantre de Calahorra, parte 2:

.- Perdonad amigos, ¿cómo os llamáis?
.- Yo soy Teodoro de Calahorra y él es Teófilo de Arnedo
.- Bienvenidos, paisanos, un placer encontraros, por estas tierras siempre seréis bien recibidos, ir por esa senda con prudencia y espero no empeoren vuestras dolencias, es muy importante ir aseado y llevar algo en el estómago. Con Dios.- Y sin dilación  Pascual continúa andando.
Piensa en sus años por Calahorra, y sus años chicos, el viaje que le llevó a su familia de nómadas con el ganado a las tierras de Miranda.
 
El Chantre le llaman por el cante (en francés) al ser el maestro cantor en los templos principales, de Calahorra, porque es donde el Obispado pertenece, y casualmente, es también de allí, .- Hasta nuestros límites del Obispado no tendremos problemas, comentaba su padre.
Por suerte, las amistades le han llevado a primiciero, o lo que es lo mismo recaudar primicias o prestaciones que se dan a la iglesia.

Se dirige hacia las ganaderías, justo al lado de las Juderías, estos judíos cada vez vienen más y poco aportan a la iglesia católica, cualquier día se lía gorda.

.- Buenas tardes, señora Paca, vaya niebla hay hoy más intensa por el rio, he visto algunos cuantos patos que bien se pueden despistar para un guiso, aproveche cuando vaya a la colada.
Paca es una señora de mediana edad bajita y entrada en carnes, viuda del difunto obrador de Panadero, aunque es raro hoy en día casa que no tiene su propio asador.
Se dirige con un par de cestos conteniendo ropa de sus hijos, nada menos que 6.
.- ¿Que tal tus hijos Paca?.
.- Jeje, pues ahora que lo comenta don Pascual, por ahí andan los chicos detrás de unos cuantos Gansos, a ver si tenemos suerte y comemos algo sólido hoy, estos Condes no dejan nada de caza para los lugareños.- Sonríe la Paca, a su misma vez pone cara de tristeza,. ¿Qué tal está la Antoñeta? , sé que está en el hospital para pobres, por favor llévese unas cuantas hogazas y que no le falte a ella, vaya a mi casa que allí están mis hijas y le darán gustosamente pan que hemos podido hacer con las escasez de harina que tenemos.

.- Muchas gracias, Dios se lo pague, lo descontaré del recaudo mensual para la iglesia, es usted una santa, pena que tenga que cuidar de sus hijos, serían buenas manos en nuestro hospital. La Antoñeta, le voy a ser sincero, la pierna se ha gangrenado la semana pasada y se la hemos tenido que cortar, la pobre ha sufrido mucho, y ahora tiene fiebres altas y muchos sudores, dudo tenga ganas de llevarse un trozo de pan a la boca.
.- Pobre Antoñeta, de matrona ya he asistido unas cuantas veces, así que si el tiempo me lo permite me acercaré alguna hora para echar una mano.

.- ¿Ha visto a mi hermano por aquí? le ando buscando.
.- Estará donde siempre con su amigo en San Nicolás, vaya dos.- gestos de aspavientos a la vez que habla.-  De todas formas ya sabe usted que no hace más que despotricar sobre su presencia, así que ándese con cuidado.
.- Es mi hermano, no creo yo que sea capaz de hacerme nada, es verdad que yo nunca le he hecho ningún daño pero ya de niños siempre me ha tenido envidia por cada gesto de nuestros padres que en paz descansen, en el fondo quiero pensar que es buena persona, pero no hago vida de él.
.- Deliciosos los cantes del Domingo, don Chantre, es un placer escuchar sus cánticos del coro en Santa María.
.- Muchas gracias Señora Paca, vaya usted con Dios, voy a ver si encuentro a éste pícaro, mucho me temo que la esté liando por la Judería. 

.- Adiós Don Pascual.

.- Con dios Doña Paca.


lunes, 23 de noviembre de 2020

El Chantre de Calahorra, parte 1

 




Transcurre el año 1352, primer día de Octubre, por el camino al que se dirige al puente de Miranda de Ebro, dos ermitaños descalzos, harapientos, vestidos tan solo con una lona marrón de esparto se acercan a un viandante.

.- Denos algo de comer por favor, Dios le tenga en su gloria.

.- Buenas, sacos de pulgas, ¿dónde vais con esta niebla y frío?, el río está muy crecido y no me extrañaría que con estos harapos hasta los Cormoranes os terminen devorando.

.Venimos de Calahorra, nos han dicho que por aquí vive un buen hombre paisano nuestro, el Chantre de Calahorra, le llaman, muy bondadoso, estamos enfermos y comentan que ha formado un hospital para pobres.

.- Bien informados os hayáis, yo soy Santiago, su hermano, estoy harto de su bondad, yo no puedo ser nadie en esta Villa por culpa de su conocida caridad.¡ Anda e iros por donde habéis venido!, no os voy a decir donde se encuentra mi hermano porque no lo sé, ni me importa, me imagino que esté en el hospital ese.

.- No señor Don Santiago, hemos hecho un largo recorrido con la intención de curar nuestras dolencias y no nos vamos a ir sin ver a don Pascual Martínez.

.- ¡A la porra!.- Gesticula Santiago, sin acercarse demasiado a los dos harapientos, sigue su camino hacia la iglesia de San Nicolás donde trabaja junto al arquitecto.

.- Hay gente para todo.- le comenta uno al otro.- dice ser su hermano y parece que se llevan a matar, seguro que también es de Calahorra y no nos ha dicho nada, ni una mísera limosna.- lamenta agachando la cabeza y gesticulando con las manos.

.- Vamos a dejarlo en paz. ¡Mira! un banco de piedra y un abrevadero, vamos a beber algo de agua a ver si encontramos el hospital y alguien tiene a bien darnos algo de comer.

..Mientras beben ven pasar otro caballero, no parece pasar, al verlos se acerca hacia ellos .

Buenos días, señores, ¿necesitan ayuda?

.-.Por supuesto que necesitamos, y mucha, porque no tenemos comida, estamos enfermos, hemos llegado a Miranda en busca del Chantre y no sabemos dónde buscarle.

.- ¿Por qué me buscáis?, yo soy Pascual, más conocido en la villa como el Chantre de Calahorra.

.- Dios le bendiga, y benditos los ojos que le ven, solo queremos ayuda con nuestra enfermedad, somos pobres y no tenemos recursos para sanarnos, si no podemos trabajar, no podemos alimentarnos, seremos cadáveres no tardando, Por favor, líbrenos de esta.

.- Está bien, se aprecia a distancia que estáis sin fuerzas para buscaros alimento, tomar una monedas e ir a por algo de pan y leche, un poco más abajo a la altura del río hay una familia que cuanta con unas cuantas vacas, son buena gente, y con estas monedas seguro que tienen algo de queso y zurracapote para beber.

.- tras una breve pausa señalando al lugar, continuando hablando.- En el Río podéis asearos junto a las lavanderas, esperar que levante un poco la niebla, con el sol, cruzáis el río y os podéis acercar al hospital que estoy fundando para pobres, aunque es cierto que va todo el mundo, pobres y no tan pobres.
.- Unos monjes y  monjas os atenderán, decir que vais de parte mía, ya me pondré en contacto a ver que tal os encontráis.
.- Muchísimas gracias don Pascual, en verdad es usted un hombre muy bondadoso.

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Esencia en una fotografía



Es la composición  la esencia de una fotografía, esa pintura en tu ojo, ese sentimiento. poder capturar un instante en pleno otoño, o simplemente intentar meter todo eso en dos dimensiones, he de reconocer que para mi es muy placentero con la soledad de una cámara y el un humilde ser humano,  todo con el fin de mostrar al mundo esta parcela de metro y medio donde es ubican trípode, cámara y ojo humano, si solo un ojo humano a través de un visor quiere meter en un trozo de lienzo todos esos sentimientos, es la mente quien me guía es el momento quien me guía, siempre pensando en que el factor suerte me acompañe, expresar, belleza, soledad, sosiego, naturaleza, paz, armonía y como no el agua que da la vida. Con estas palabras quiero dar algo de vida a esta fotografía, simple, sencilla, pero llena de todo lo que quise expresar con un solo ojo en un visor.




 

jueves, 22 de octubre de 2020

Mirando al cielo


 

 Mirando al cielo se puede llegar a ver el viento, quizá con otros ojos, quizá cerrandolos, o quien sabe quizá simplemente mirandolo en blanco y negro.
No hay camino bajo tus pies cuando miras al cielo, solo sientes la tierra que pisas por la ley de la gravedad, de vez en cuando en tus paseos dentente, y mira al cielo, e intenta ver ese frescor que mueve el aire, quizá otoñal, no hay más vida que la soledad de tu mirada, detente, mira al cielo, intenta ver el aire fresco de un amanecer.
Conviértete en un árbol en mitad de tierra de campos,como la soledad del mar de castilla, como la soledad en tu cielo o quizá sea tu mar interior, son los pies en el suelo los que te conectan con por tu tierra, mar y aire.


 

lunes, 6 de julio de 2020









La noche se hace larga cuando una persona sola va hacer fotos, en el caso que os presento la frase anterior no tiene sentido, nos encontramos ante una reunión (llamémoslo así) o quedada fotográfica ,de 5 apasionados a este mundo de capturar la luz, aprendiendo de Kike brujo a iluminar, buscando una composición, en definitiva añadiendo esa luz que le falta a toda esa arquitectura escondida entre las montañas o cerros donde  la oscuridad  de la noche la hace ausente aún.
La noche comienza ya tarde, bien entradas las 00 donde Kike nos da el primer consejo, y no es más que esperar a que esta Luna tan impresionante, casi completa, al acompañarnos riegue con su luz toda la fachada principal de esta Ermita, que en su día fue construida para hacer compañía a un castillo donde ya solo quedan sus piedras, solo queda la Ermita erigida a la Virgen del Castillo, .
Nuestro devenir será iluminar con unos led de esos que construyen los de ojos rasgados, el portalón con una luz cálida y con un flash rellenar las sombras duras que deja la luz de la nuna, por último con una linterna cálida de la que todos nos enamoramos ilumninaremos el campanario y la cruz.
La experiencia es un grado, y con el saber hacer del brujo, su amigo Alberto,  y el temple de Jose luís, nos van marcando el paso a los menos duchos en la materia, pensandolo bien, solo hay un novato en la materia, porque Raquél, la cuarta en discordia tiene mucho conocimiento técnico también, un lujo verla manejar sus dos Nikon.
Estar con ellos haciendo fotos en la noche es todo un espectáculo buscando sitio ideal, en este caso el elegido es frente a la ermita,  5 trípodes, con dos Nikon, una Canon, otra Sony y mi Olympus, no se habla de cámaras, jajaja, se habla de trípodes, y de algún que otro objetivo, vaya despliegue, alguno llevó hasta tres trípodes jejeje.
 Muchas buenas fotos se hicieron a la fachada, Alberto con el flash corría de un lateral al otro de la ermita como un rayo, y no tropezó, para haberlo grabado, que siempre biene bien para videos de primera si se llega a esmorrar, en 20 segundos tendría que iluminar todo con su flash, (yo llevé uno sin pilas, estoy apañao) también hubo geles para modificar la luz, balance de blancos ajustandolo para que el azul de la luz de luna no sature la imagen.
Vamos, todo un espectáculo del cual tendré que practicar en la soledad de una noche, ya que solo me quedé con la mitad de las ideas plasmadas con un solo fin, alcanzar la perfección en una correcta exposición fotográfica que nos exigía Kike, me sorprendió ese afán de perfeccionista.

Tras realizar esta portada Ermitaña, exploramos otras composiciones y disciplinas, ya más alejados de la fachada pero siempre como fondo en la composición, dibujamos un fantasma con una sábana, buenos fantasmas salieron, por desgracia, en alguna foto, salía hasta la marca de la plancha no quedando bien difuminada, incluso un novel como yo en la materia osó meterse dentro de la sábana para intentar dibujar en la oscuridad este espectro.
Como anécdota os contaré como confundí en el suelo el disparador remoto con los restos de un cardo borriquero en la oscuridad, lo agarré con todo el ansia viva. No faltaron las risas y un ¡Me caaago ennnn ......!
No puedo decir mucho más técnicamente hablando claro, ya que lo mejor, como siempre suele ocurrir en estos casos, no es la fotografía, que por supuesto se aprende muchísimo, lo mejor es la compañía que tratandose de buena gente con una misma afición y entusiasmo es lo más grato para recordar y por supuesto, si se tercia,  para repetir.
Y como comencé la historia la termino, en este caso la noche se hizo corta, por supuesto, demasiado corta.