lunes, 23 de noviembre de 2020

El Chantre de Calahorra, parte 1

 




Transcurre el año 1352, primer día de Octubre, por el camino al que se dirige al puente de Miranda de Ebro, dos ermitaños descalzos, harapientos, vestidos tan solo con una lona marrón de esparto se acercan a un viandante.

.- Denos algo de comer por favor, Dios le tenga en su gloria.

.- Buenas, sacos de pulgas, ¿dónde vais con esta niebla y frío?, el río está muy crecido y no me extrañaría que con estos harapos hasta los Cormoranes os terminen devorando.

.Venimos de Calahorra, nos han dicho que por aquí vive un buen hombre paisano nuestro, el Chantre de Calahorra, le llaman, muy bondadoso, estamos enfermos y comentan que ha formado un hospital para pobres.

.- Bien informados os hayáis, yo soy Santiago, su hermano, estoy harto de su bondad, yo no puedo ser nadie en esta Villa por culpa de su conocida caridad.¡ Anda e iros por donde habéis venido!, no os voy a decir donde se encuentra mi hermano porque no lo sé, ni me importa, me imagino que esté en el hospital ese.

.- No señor Don Santiago, hemos hecho un largo recorrido con la intención de curar nuestras dolencias y no nos vamos a ir sin ver a don Pascual Martínez.

.- ¡A la porra!.- Gesticula Santiago, sin acercarse demasiado a los dos harapientos, sigue su camino hacia la iglesia de San Nicolás donde trabaja junto al arquitecto.

.- Hay gente para todo.- le comenta uno al otro.- dice ser su hermano y parece que se llevan a matar, seguro que también es de Calahorra y no nos ha dicho nada, ni una mísera limosna.- lamenta agachando la cabeza y gesticulando con las manos.

.- Vamos a dejarlo en paz. ¡Mira! un banco de piedra y un abrevadero, vamos a beber algo de agua a ver si encontramos el hospital y alguien tiene a bien darnos algo de comer.

..Mientras beben ven pasar otro caballero, no parece pasar, al verlos se acerca hacia ellos .

Buenos días, señores, ¿necesitan ayuda?

.-.Por supuesto que necesitamos, y mucha, porque no tenemos comida, estamos enfermos, hemos llegado a Miranda en busca del Chantre y no sabemos dónde buscarle.

.- ¿Por qué me buscáis?, yo soy Pascual, más conocido en la villa como el Chantre de Calahorra.

.- Dios le bendiga, y benditos los ojos que le ven, solo queremos ayuda con nuestra enfermedad, somos pobres y no tenemos recursos para sanarnos, si no podemos trabajar, no podemos alimentarnos, seremos cadáveres no tardando, Por favor, líbrenos de esta.

.- Está bien, se aprecia a distancia que estáis sin fuerzas para buscaros alimento, tomar una monedas e ir a por algo de pan y leche, un poco más abajo a la altura del río hay una familia que cuanta con unas cuantas vacas, son buena gente, y con estas monedas seguro que tienen algo de queso y zurracapote para beber.

.- tras una breve pausa señalando al lugar, continuando hablando.- En el Río podéis asearos junto a las lavanderas, esperar que levante un poco la niebla, con el sol, cruzáis el río y os podéis acercar al hospital que estoy fundando para pobres, aunque es cierto que va todo el mundo, pobres y no tan pobres.
.- Unos monjes y  monjas os atenderán, decir que vais de parte mía, ya me pondré en contacto a ver que tal os encontráis.
.- Muchísimas gracias don Pascual, en verdad es usted un hombre muy bondadoso.

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Esencia en una fotografía



Es la composición  la esencia de una fotografía, esa pintura en tu ojo, ese sentimiento. poder capturar un instante en pleno otoño, o simplemente intentar meter todo eso en dos dimensiones, he de reconocer que para mi es muy placentero con la soledad de una cámara y el un humilde ser humano,  todo con el fin de mostrar al mundo esta parcela de metro y medio donde es ubican trípode, cámara y ojo humano, si solo un ojo humano a través de un visor quiere meter en un trozo de lienzo todos esos sentimientos, es la mente quien me guía es el momento quien me guía, siempre pensando en que el factor suerte me acompañe, expresar, belleza, soledad, sosiego, naturaleza, paz, armonía y como no el agua que da la vida. Con estas palabras quiero dar algo de vida a esta fotografía, simple, sencilla, pero llena de todo lo que quise expresar con un solo ojo en un visor.




 

jueves, 22 de octubre de 2020

Mirando al cielo


 

 Mirando al cielo se puede llegar a ver el viento, quizá con otros ojos, quizá cerrandolos, o quien sabe quizá simplemente mirandolo en blanco y negro.
No hay camino bajo tus pies cuando miras al cielo, solo sientes la tierra que pisas por la ley de la gravedad, de vez en cuando en tus paseos dentente, y mira al cielo, e intenta ver ese frescor que mueve el aire, quizá otoñal, no hay más vida que la soledad de tu mirada, detente, mira al cielo, intenta ver el aire fresco de un amanecer.
Conviértete en un árbol en mitad de tierra de campos,como la soledad del mar de castilla, como la soledad en tu cielo o quizá sea tu mar interior, son los pies en el suelo los que te conectan con por tu tierra, mar y aire.


 

lunes, 6 de julio de 2020









La noche se hace larga cuando una persona sola va hacer fotos, en el caso que os presento la frase anterior no tiene sentido, nos encontramos ante una reunión (llamémoslo así) o quedada fotográfica ,de 5 apasionados a este mundo de capturar la luz, aprendiendo de Kike brujo a iluminar, buscando una composición, en definitiva añadiendo esa luz que le falta a toda esa arquitectura escondida entre las montañas o cerros donde  la oscuridad  de la noche la hace ausente aún.
La noche comienza ya tarde, bien entradas las 00 donde Kike nos da el primer consejo, y no es más que esperar a que esta Luna tan impresionante, casi completa, al acompañarnos riegue con su luz toda la fachada principal de esta Ermita, que en su día fue construida para hacer compañía a un castillo donde ya solo quedan sus piedras, solo queda la Ermita erigida a la Virgen del Castillo, .
Nuestro devenir será iluminar con unos led de esos que construyen los de ojos rasgados, el portalón con una luz cálida y con un flash rellenar las sombras duras que deja la luz de la nuna, por último con una linterna cálida de la que todos nos enamoramos ilumninaremos el campanario y la cruz.
La experiencia es un grado, y con el saber hacer del brujo, su amigo Alberto,  y el temple de Jose luís, nos van marcando el paso a los menos duchos en la materia, pensandolo bien, solo hay un novato en la materia, porque Raquél, la cuarta en discordia tiene mucho conocimiento técnico también, un lujo verla manejar sus dos Nikon.
Estar con ellos haciendo fotos en la noche es todo un espectáculo buscando sitio ideal, en este caso el elegido es frente a la ermita,  5 trípodes, con dos Nikon, una Canon, otra Sony y mi Olympus, no se habla de cámaras, jajaja, se habla de trípodes, y de algún que otro objetivo, vaya despliegue, alguno llevó hasta tres trípodes jejeje.
 Muchas buenas fotos se hicieron a la fachada, Alberto con el flash corría de un lateral al otro de la ermita como un rayo, y no tropezó, para haberlo grabado, que siempre biene bien para videos de primera si se llega a esmorrar, en 20 segundos tendría que iluminar todo con su flash, (yo llevé uno sin pilas, estoy apañao) también hubo geles para modificar la luz, balance de blancos ajustandolo para que el azul de la luz de luna no sature la imagen.
Vamos, todo un espectáculo del cual tendré que practicar en la soledad de una noche, ya que solo me quedé con la mitad de las ideas plasmadas con un solo fin, alcanzar la perfección en una correcta exposición fotográfica que nos exigía Kike, me sorprendió ese afán de perfeccionista.

Tras realizar esta portada Ermitaña, exploramos otras composiciones y disciplinas, ya más alejados de la fachada pero siempre como fondo en la composición, dibujamos un fantasma con una sábana, buenos fantasmas salieron, por desgracia, en alguna foto, salía hasta la marca de la plancha no quedando bien difuminada, incluso un novel como yo en la materia osó meterse dentro de la sábana para intentar dibujar en la oscuridad este espectro.
Como anécdota os contaré como confundí en el suelo el disparador remoto con los restos de un cardo borriquero en la oscuridad, lo agarré con todo el ansia viva. No faltaron las risas y un ¡Me caaago ennnn ......!
No puedo decir mucho más técnicamente hablando claro, ya que lo mejor, como siempre suele ocurrir en estos casos, no es la fotografía, que por supuesto se aprende muchísimo, lo mejor es la compañía que tratandose de buena gente con una misma afición y entusiasmo es lo más grato para recordar y por supuesto, si se tercia,  para repetir.
Y como comencé la historia la termino, en este caso la noche se hizo corta, por supuesto, demasiado corta.

domingo, 14 de junio de 2020


Y continuo el paseo, mientras tanto, con un amigo sufridor con la misma afición fotográfica nos intercambiamos mensajes de whasap, quiere acercarse donde me encuentro, me encuentro relativamente cerca de la ciudad donde vivimos y quiere sacar de paseo a su cámara también, con ella no ha parado de hacer fotos pero a su objetivo para pajareo, a ese hay que desempolvarlo,.- ¿Pajareo?.- tu trae algo de macro que por aquí no hay más que bichitos, le comento yo, pero nó él quiere pajareo.
Y así es como andando con dificultad entre la maleza espesa, me fijo en los dragonfly, los hay de muchos colores y tamaños, voy capturando con mi cámara unos cuantos ya, verde, marrón, azul preciosos los pequeños y los grandes, no paran de moverse de una rama a otra, como de un juego de cortejo se tratase, no se que comerán estos bichejos, son muchos los que aletean, sigo pensando en la dificultad que tienen que pasar las golondrinas para atraparlos, posteriormente hablaremos mi amigo y yo de todo ello al pie del canal. Momentos fotográficos para dos elementos que bien podían estar en la barra de un bar, pero no, prefieren hoy disfrutar de esta naturaleza, comentarla, conocerla, tan cercana a nuestras ciudades y la vez tan lejana del interés humano.
Con esta Tercera Mirada, concluyo un paseo, el de este día por el cana,l con la escusa de salir a pajareo y un teleobjetivo montado en cámara, bien se pueden hacer bonitas fotos macro.
  


El paseo continúa, y me viene a la mente que es lo que me ha llevado a este lugar, no es más que buscar algún animal viviendo en libertad junto a este canal arbolado en todo su trayecto, tengo claro el concepto fotográfico, capturar la belleza y el momento en una foto, si expreso sentimiento muchísimo mejor.
Al dirigir la mirada hacia el canal de regadío siempre con la misma cantidad de agua, turbia y marron a causa de las lluvias caídas los días anteriores,  Observo a un metro del agua aves veloces, supongo sean aviadores o golondrinas tijeretas en vuelo rasante capturando mosquitos, es increíble, que con esa velocidad, agilidad y movimientos bruscos impredecibles sean capaces de ver y cazar al vuelo su alimento favorito, insectos varios.
Sigo con la vista su vuelo y descubro entre los árboles, apoyados, en un par de ramas unas cuantas crías de este  ave, observan a su madre cazar y gritan todos abriendo el pico en cuanto se acerca con una presa, les hice varias fotos, incluso creo que demasiadas a estos pequeños.
Me quedo y os enseño una de ellas, hermosa por su mirada penetrante, tras el descubrimiento de la presencia de un humano fotógrafo que viene a alterar su paz y quizá la ausencia de alimento por parte de su madre, donde hasta ahora solo tenía una preocupación, que es alimentar a sus polluelos, entra en juego el temor, poniendolos a salvo en otro lugar, quizá otro árbol próximo o quizá vuelvan a su ramita en ausencia de este humano que os escribe.
Por fin salgo a patear el campo, ya la primavera se ha quedado atrás, esta época es la ideal para descubrir junto a un canal de agua, fauna salvaje diminuta camuflada entre los tonos aún verdes y cálidos, es su época de reproducción.
Para un aficionado a la fotografía y la literatura es fácil encontrar movimiento entre la maleza, lo que no es fácil es encontrar la composición y en mi caso literaria con fines de darle sentido y sentimiento a este momento.
Este momento representa a esa mirada, ese instante intentando camuflándose entre las hojas verdes, ocultándose de ese humano que cámara en mano intenta encontrar otra mirada, una captura de la vida de dragón azul como le llaman algunos, que con sus colores, vuelo y con sus ojos penetrantes hipnotizan a cualquiera que ose mirarle de frente en su entorno, tengo suerte, capturé su momento, capturé su mirada en un instante fotográfico.